Del Spectrum a Twitter
Llevo unos cuantos de años en esto de las nuevas tecnologías, o no tan nuevas. Recuerdo con cierta nostalgia partidas de ajedrez con mi amigo Alfonso,
en su Spectrum . Luego llegaron los juegos, los procesadores de textos, el CorelDraw 1.0.0. y casi sin darnos cuenta llegó internet, la gran tela de araña, el html, los gestores de contenidos (joomla y moodle), luego los blogs (blogger / wordpress), con sus videos de youtube o daylimotion con las presentaciones de slideshare, con los textos de scribd…
Ahora es tiempo de redes sociales (Facebook y Twitter), tiempo de comunicación de información viva y en continuo movimiento. No importa lo que venga. Si la Web 3.0, si la desaparición del software o la muerte de los blogs. Lo cierto es que esto es imparable. Este tren marcha a toda máquina y no podemos perderlo, ni pararlo. 
En Extremadura tenemos ordenadores en las aulas. Con mucho trabajo y dinero se mantienen en los centros luchando contra el polvo, las críticas, el mal uso, o incluso los golpes que los chicos/as asestan al ratón o al teclado. Los problemas de la gestión y mantenimiento de estos recursos, junto con esa estrechez de banda hace que la desmotivación se adueñe de muchos docentes que hacen sus primeros pinitos en las aulas, o sirvan, estos problemas, de irónicas afirmaciones sobre el uso de las nuevas tecnologías en el aula por aquellos que sin querer ofender señalan que esto de las TIC es “metafísica para los monos”.
Pues nada solo recordaba.
Y ya de paso levanté la voz para decir que las cosas deben mejorar si queremos que este tren, que marcha a toda velocidad, no nos deje varados en la siguiente estación, por aquello de la inercia (que para eso soy de Física y Química).





Por cierto acabo de leer esto: Las
TICs crecen en el mundo al 30% anual
Mi Spectrum era el de 48k (salió el de 16k y más tarde el de 128k, que era la caña, con teclas de verdad). Por entonces, era un adicto a revistas como Micromania o Load’n'run. Salí adelante, no me convertí en sociópata ni en videoadicto. Así que confío en las bondades de las tecnologías bien usadas.
Y a los escépticos, sólo les queda mirar al pasado como refugio de los valores perennes (el pergamino, la tablilla de cera, el acetato…).
Pues así es, es muy duro reconocer que las nuevas tecnologías son un recursos didáctico tremendamente frágil aún. Fallan con muchisima frecuencia, o bien la conexión o el sistema entero y tarda mucho tiempo en arreglarse. Tenemos que improvisar a pesar de llevar nuestras clases preparadas, por que ese día los ordenadores no funcionan. Yo también estimo necesario que, llegados a estas alturas del viaje, se deberían prestar más esfuerzos para atender los problemas de la gestión y mantenimiento de estos recursos, además de ampliar el ancho de banda. De lo contrario, la desmotivación se adueñará no sólo de los docentes que hacen sus primeros pinitos en las aulas.
!Cómo me suena todo eso que contáis¡ Yo también vengo del Spectrum y poco después me marcó el Word Perfect” con barra de tareas superior que tardé mucho en abandonar…
Ahora estoy en un ies (línea 4) con una sola sala con 15 ordenadores para compartir entre todas las asignaturas -excepto tecnología-. A esto le llamo yo avanzar lentamente.
Hoy hablaba con mi jefa de estudios sobre los equipameintos tan estupendos que tienen algunos centros de Extremadura y Andalucía. Su versión era muy diferente a la mía. Ese mayor número de recursos lo valoraba ella muy negativamente según lo que le llegaba de gente que trabaja en esos lares. Me decía que ella oye a gente que se queja porque esos equipos no sirven para nada. Un alto número del profesorado no desea formación y no desea cambiar su “librillo” por lo que no se puede considerar el hecho como un avance.
Supongamos que el número de las personas que no desean trabajar con nuevas tecnologías aquí y allí es parecido; incluso supongamos que es alto en ambos sitios. ¿Quién tendrá más posibilidades de reforzar los aprendizajes -Yo como profe de inglés en Madrid o alguien de, supongamos, Almería?
Igual es que sin equipos a nuestro alcance desarrollamos un nivel de “ansiedad” por tenerlos tan alto que nos convierte en genios de la informática.
Ójala tuviera yo en mi centro una pequeña sala con ordenadores para uso excusivo de idiomas, con esa banda “estrecha” de la que habláis por el sur y sur-oeste…