El fracaso escolar y sus culpables

2009 Febrero 2
by Martín Núñez

Las estadísticas del blog me dicen que son bastante las personas que pasan por aquí cada día y eso me lleva a una proposición.
Animo a los lectores, asiduos y/o circunstanciales, ya sean profesores o no, a opinar en los comentarios de esta entrada sobre algo que aunque muchos se empeñan en objetivar otros en cambio creen subjetivo: EL FRACASO ESCOLAR.

Os dejo un chiste. Aquí al lado.chiste-fracaso-escolar-2

Inherente a las causas de este hecho está la responsabilidad de los mismos. Causas y efectos van juntos. Animo también a la opinión, si así lo creen conveniente, sobre las culpas y/o responsabilidades de este hecho.

Pues nada, si funciona aquello de emisor y receptor, emitido queda por mi parte. Espero que el canal sea correcto y los receptores además de serlo, se conviertan asimismo en emisores comentaristas de esta prueba de post. Un saludo a todos.

18 comentarios dejar un →
  1. 2009 Febrero 2

    Lo políticamente correcto es decir que los profesores debemos poner medios nuevos y esforzarnos. Y no es mentira, yo, al menos, lo hago cada día.

    Pero hay algo que da como miedo decir: la carencia de exigencia por parte de las administraciones y de los propios padres a veces es mayúscula. Cuando llegan los niños a secundaria y les mando tarea se echan las manos a la cabeza. Vienen con la idea de que todo se hace en el colegio, de que “ellos” tienen derecho a gastar sus tardes en padel, fútbol, tuenti, tv, etc. Vienen con la idea de que en fin de semana estudia “tu padre”. El esfuerzo está infravalorado.

    Inculcar el esfuerzo como un medio para conseguir metas es la clave.

    Conseguir las cosas sin esfuerzos no es, para nada, bonito. Me saqué la carrera trabajando, y vaya si me llenó de orgullo. Cuando les mando a los chicos una investigación y, al fin, la terminan, vienen entusiasmados. Les falta disciplina en casa y, muchas veces, en las propias clases.

    A muchos, todo esto le suena a “antigua escuela”. Pero es que no todo lo anterior es malo. Hay cosas malas y cosas buenas. Nunca, jamás, le daría un bofetón a un alumno, pero hacerle copiar “ahí hay un hombre que dice ay” cincuenta veces hace que, al final, sepa escribir adecuadamente cada término.

    La que me va a caer.

  2. 2009 Febrero 2

    Hablamos de fracaso escolar en una sola dirección, los resultados de los alumnos. Pero hay otro tipo de fracaso escolar que apunta hacia el sinsentido de los currículos, hacia la escasez de medios (tecnológicos y humanos)…

  3. 2009 Febrero 3

    El fracso escolar es una responsabilidad de toda la sociedad. A mí me gusta calificarlo como “fracaso educativo”. El término “fracaso escolar”, conlleva la única responsabilidad al alumno.

    No es justo. El alumno es quien menos responsabilidad tiene en todo este asunto. Ël (o ella) se comporta según la educación recibida en casa, en la escuela y en la sociedad.

    Para muchos padres se hace muy difícil contrarrestar la influencia de la televisión y los patrones sociales que en ella se vierten a todas horas, sea la franja horaria que sea. Cada día se le dice a la juventud que es más “guay” el que no se esfuerza, quien consigue las cosas mediante el fraude o el oportunismo. Los valores como la honestidad, el respeto a los demás, la lucha por la justicia y la dignidad humana, no son los tgemas preferidos de los guionistas o, mejor, de los responsables de programación de las cadenas televisivas.

    Por otro lado, en muchos hogares los niños ven a sus propios padres comportarse de modo poco correcto, entre ellos y con respecto a otras personas.

    También hay que decir que un gran porcentaje del profesorado no cuenta con las habilidades sociales y pedagógicas necesarias para contrarestar la influencia de todo lo anterior. Y las deferentes Adminstraciones llevan muchos años perdidos en batallas políticas y partidistas, promulgando y reformando leyes que lo único que han hecho es enredar las cosas y no poner el objetivo en la Calidad de la enseñanza, en procurar lo mejor para los alumnnos, que son, al fin y al cabo, los más indefensos, los clientes de un servicio público y los que menos responsabilidad tienen en lo que está sucediendo.

    Eugenio, no te va a caer nada que tú no puedas soportar.
    Lu, los currículos se pueden manejar si se tiene interés.

    El esfuerzo ha de ser de todos, y si no educamos a los padres y a la sociedad en general en el sentido de que tienen que ser partícipes en la Educación, no habrán soluciones que satisfagan el sentido democrático que debe impregnar la vida escolar. Y para ello, los que se lo tienen que creer primero son los maestros y profesores, los profesionales de la enseñanza.
    Hoy por hoy, ya no vale decir “enseñanza”. Ahora toca decir “educación”

  4. 2009 Febrero 3

    Hola Martín:
    Leyendo los comentarios, no queda mucho por agregar.
    En mi país, el fracaso escolar, -como puede ser en otros tantos de similares circunstancias político sociales – tiene una complejidad muy difícil de desarrollar en un comentario, pero vale hacer una aproximación dada tu interesante propuesta.

    Hace poco,se vio un programa televisivo donde en la investigación periodística se entrevistaba a personas que habían sido estafadas por motivos por operadores de planes sociales de apoyo a los agricultores. En más de un caso, las personas manisfestaron ser analfabetas. Y con esto ya estamos fijando una mirada sobre la falta de proyectos que cubran esa carencia.

    LA docencia – sobre todo la de nivel primario – reparte sus horas específicas para cumplir otras tareas que tienen que ver con la asistencia social.Esto se ve mucho en las zonas rurales y en las periféricas, como así también en las barriadas de las grandes ciudades, resintiendo enormemente lo especírfico de la enseñanza.

    También ocurre, por otro lado, la trampa que se instituye que para preservar un cargo docente, se debe “dibujar” la cantidad de alumnos en un grado o curso, o promocionar a la totalidad para que se conserve el siguiente, y no perder la personería jurídica.

    Por otra parte, muchos encuentran en la carrera docente un ascenso en la escala social (aunque lo que se gana por serlo, comparado con otros países, es muy poco) y la siguen sin una verdadera vocación, de odo que a la hora de trabajar ni siquiera se pone el servicio de un profesionalismo que debería justificar su estada en una escuela.

    También los cambios sociales, que han modificado la relación padres -hijos, favorecen el resultado de fracaso.Padres sin autoridad, culposos por la ausencia exigida por el trabajo, desinteresados por la falta de estímulos para alcanzar un buen nivel de vida, clientelismo político, becas otorgados sin más mérito que la necesidad del dinero, falta de límites, permisivismo…

    Políticas estatales en constante cambio, sin un proyecto claro, reformas educativas que se contradicen con la realidad…

    Sin embargo, hay una gran cantidad de gente preocupada por resolverlo, aunque más no sea desde el campo individual.Aunque -convengamos – no es suficiente.

  5. 2009 Febrero 3

    Nos falta perspectiva. De los que estaban conmigo en el colegio cuando estudié EGB, la mitad no se sacaban el Graduado Escolar (acordaos que daban el Certificado de Escolaridad al resto); de esos, no creo que hiciésemos el Bachiller más de cinco o seis, de los que la mitad llegarían a estudios superiores. Eso suponía, con los patrones actuales, un fracaso del 50% y sólo un 10% de éxito en términos académicos.
    A quienes se empeñan en comparar a lo bruto sus tiempos de estudiante con los de ahora, les preguntaría yo en qué colegios estudiaron, porque el mío era bastante normalito. Hablar de fracaso escolar implica establecer unos patrones de comparación. Si nos comparamos con Europa, con EEUU, etc. quizá debemos mejorar, sobre todo en los valores que muestra la sociedad (familias, trabajo, medios de comunicación, oportunidades académicas y laborales, etc.) y que deben ser el referente para los alumnos.

  6. 2009 Febrero 3
    Martín Núñez Enlace permanente

    Me gustan las entradas que tienen estos magníficos comentarios.
    No te va a caer ninguna Eugenio, al menos eso espero. Me quedo con algo muy importante, lo infravalorado que está el esfuerzo.
    Estoy contigo Lu, en que es absolutamente necesaria una REVISIÓN de los currículos.
    Bien trenzado tu comentario Claudio, y me parece acertado lo del “fracaso educativo”. Lo de cambiar Enseñanza por Educación…para otro post.
    Y desde Argentina, Laura, añades algo que también algún día creo que habrá que tratar, lo de las vocaciones en la enseñanza.
    Don Antonio, como siempre, aciertas totalmente en la falta de perspectiva, a la que yo añadiría también algo de falta de empatía hacia los chicos/as de nuestras aulas.
    Gracias a todos y a seguir opinando. Si ustedes quieren claro está.

  7. 2009 Febrero 4

    Sólo unos cuantos apuntes porque si no me extendería demasiado:
    1) el fracaso escolar es algo subjetivo: se mide por los alumnos que suspenden o abandonan pero sabemos que eso quiere decir cosas muy diferentes según el centro, la zona e incluso el grupo (los datos apuntan más de un 20% de variación en ese sentido)
    2) las cifras de fracaso escolar son similares a las de hace décadas, la escuela no ha sabido incluir a un determinado colectivo, es fracaso escolar, del sistema y no sólo de los estudiantes como muy bien apunta Lu
    3) Cuando se pregunta por las causas del fracaso, se alude a motivos socioeconómicos en un altísimo porcentaje, lo cual exime en cierta medida a los profesores de actuar: es curioso que la culpa de suspender mates sea que sus padres no se implican y tenga poco que ver la manera de impartir y evaluar la materia

  8. 2009 Febrero 5
    M. Ángeles Enlace permanente

    Insisto, si los que nos dedicamos a esto de estar en el frente de la lucha fuéramos capaces de transmitir, con nuestras propias actitudes y hechos lo que significa aprender, seguir adelante, tener inquietudes, vivir la vida estando llenos y dejásemos los análisis para los estadísticos, por poner un ejemplo y que ninguno se enfade, tendríamos al menos tiempo ganado. Tiempo para escuchar, dialogar, ayudar, y trabajar con al menos uno de esos fracasados y no fracasados. Y al menos esa parcela estaría cubierta…
    Se nos da fenomenal eso de echar balones fuera.

  9. 2009 Febrero 5
    Martín Núñez Enlace permanente

    Eduideas, buena consideración la de las zonas/centros, y atrevido lo de los profes de mates.
    M. Ángeles, no es cuestión de estar al frente de ninguna lucha, ni de querer convertirnos en estadistas. La cuestión está en que desde hace un tiempo, tal vez desde que se invierte más en educación, desde muchos ámbitos de la sociedad se valora esto del FRACASO EDUCATIVO, y nosotros como profesores no podemos estar al margen. Somos juez y parte en esto de la Educación, donde, y tal vez ese si sea un grave error, se busca productividad a corto plazo, como si esto fuera una empresa de tornillos. Saludos a todos

  10. 2009 Febrero 6
    M. Ángeles Enlace permanente

    Martín desde luego no me has entendido, esto no es una guerra, pero si una lucha diaria y de las duras (personalmente lucho todos los días sin enfrentarme a nadie o al menos eso pretendo) en la que desde luego mis alumnos, como los de todos mis compañeros no son “tornillos”, sino todo lo contrario material valioso, único, e irrepetible.
    En cuanto a que somos parte implicada,¿cómo no?
    Pero es que pienso y observo a mi alrededor e insisto en que “perdemos demasiado tiempo” en analizar, un tema en el que tenemos muchísima responsabilidad y responsabilidad en el tiempo ( y desde luego a mi me interesa el presente). Escribo esto porque ultimamente percibo por demasiados canales un espíritu crítico “en negativo” de la situación. Y repito es facíl echar balones fuera, lo dificíl es meter gol. Para eso que yo sepa hay que entrenar mucho y ser buen profesional. Vamos a dedicarnos a lo que nos toca!!!.

  11. 2009 Febrero 6
    Martín Núñez Enlace permanente

    Te entendí M. Ángeles y me alegro de tu buena voluntad, de tus ilusiones, y de tu espíritu “positivo”. No creas que el mio es negativo son solo opiniones, y como dije al principio, esta entrada era para los lectores del blog, para expresar y expresarse. Así ocurrió y me alegro.

  12. 2009 Febrero 11

    Creo que aparte de lo que se ha escrito, haciendo hincapie en que debemos hacer autoexamen de nuestra labor docente; los Padres necesitan que se les enseñen estrategias para aplicar con sus hijos, sobre todo a edades tempranas. Nadie nos ha enseñado a educar a nuestros hijos y muchos Padres nos equivocamos creandoles malos habitos, valores, etcetera.

  13. 2009 Febrero 11
    Martín Núñez Enlace permanente

    Querido Nacho, difícil tarea la de enseñar a Padres. Fíjate la que hay liada con la Educación para la Ciudadanía. Muchos dirían que desde la administración se está interfiriendo en lo privado, y otras lindezas comunes.
    Lo del autoexamen…APOYO TOTAL.

  14. 2009 Febrero 19
    Vicente Piñero Enlace permanente

    Si calculo el fracaso escolar de mi Centro de secundaria midiendo el porcentaje de los alumnos que titula en 4º de ESO en relación con los matriculados en 4ª me sale un 34% de fracaso, la media andaluza. Pero si veo los alumnos matriculados en 3º y los relaciono con los que titulan al curso siguiente el porcentaje de fracaso supera el 50%. Yo se que también hay abandono antes de llegar a 3º (algunos alumnos que repiten en secundaria y ya han repetido en primaria).¿Como calculan en la Administración las cifras del fracaso escolar?

  15. 2009 Febrero 19
    Martín Núñez Enlace permanente

    Bueno Vicente, la pregunta que lanzas, aunque lo haces de forma retórica creo que es importante y sobre todo tal vez peligrosa en si misma, ¿puede cuantificarse la labor educativa?, ¿se cuantifica en el número de suspensos?, ¿o en las capacidades que los alumnos han adquirido en las escuelas/colegios/institutos pese a suspender?.
    Saludos

  16. 2009 Febrero 19

    En este punto es en donde pongo yo el énfasis: si hablamos de fracaso escolar, nos referimos sólo al hecho de que los alumnos no consiguen los mínimos académicos, es decir, abandonan el sistema sin obtener su graduado. En este tipo de fracaso también somos responsables todos.

    De todas formas, no se puede calibrar el éxito de la educación en base a los resultados académicos exclusivamente. Es el caso de los defensores de la segregación de género en las aulas por un pretendido mejor resultado en las calificaciones académicas. Eso es mera enseñanza, y hoy en día, un ordenador puede suplir a un maestro en esta área, ¿no os parece?

  17. 2009 Abril 6

    Yo creo que no es verdad, eso de que hay fracaso escolar, tanto lo repiten que nos lo hemos creído. Nunca antes ni en ninguna época anterior se podía presumir como ahora de tener a la totalidad de la población escolarizada, los analfabetos ya no existen (a no ser que sean funcionales).

    Todo esto es consecuencia del grupo que en esos momentos esté en la oposición, es muy fácil culpabilizar de fracaso escolar sin conocimiento, o peor, con él. Que no estamos como en Europa o EEUU, vale, ¿y todo lo que se ha conseguido? ¿qué se puede hacer mucho más? de acuerdo, en eso estamos todos, tanto padres como profesores. Está claro que este modelo está anticuado, que hay que mejorarlo y se está haciendo.

    Un saludo.
    Helena.

  18. 2009 Junio 28

    Nadie quiere darse cuenta, porque en realidad todos tenemos parte de culpa, pero vamos de mal en peor. Los valores se han perdido y los alumnos ya no necesitan esforzarse por nada.

    Te invito a leer mi artículo al respecto: Trivial Pursuit edición LOE

    http://www.terceraopinion.net/2009/06/28/trivial-edicion-loe/

    Un saludo.

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